El Avance del Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) estima unas emisiones brutas de 271,5 millones de toneladas de CO2 equivalente para el año 20201, lo que supone una disminución global de las emisiones de CO2 equivalente en 2020 respecto al año anterior del 13,7 %. El nivel de emisiones globales se sitúa en un -6,4 % respecto a 1990 y un -38,6 % respecto a 2005.

La disminución de las emisiones observadas tiene dos causas principales. Por un lado, el incremento de la generación eléctrica con fuentes de origen renovable y la caída en el uso del carbón. Por otro, las limitaciones de actividad y movilidad asociadas a la pandemia de COVID-19, que han resultado en una bajada del PIB del 10,8 %. Todo ello se refleja en un descenso en las emisiones de GEI asociadas al transporte del 17,6 %, un descenso global de las emisiones de la industria del 11,4 %, y un descenso de las debidas a la generación eléctrica del 34,9 %. A este último descenso contribuye también el fuerte aumento de generación a partir de fuentes renovables en 2020.

Las emisiones de GEI procedentes de sectores sujetos al sistema europeo de comercio de derechos de emisión (ETS, por sus siglas en inglés), que suponen el 32,7 % del total, disminuyeron un 18,7 % y un 10,4 % las emisiones procedentes de los sectores difusos.

Las emisiones de GEI sujetas al régimen ETS registran descensos en la mayoría de los sectores. En conjunto, el total del sector de la Energía (CRF 1) acumula un descenso de emisiones de GEI del 17 %. Por su parte, las emisiones de GEI de los Procesos Industriales y Uso de Productos (IPPU, por sus siglas en inglés, CRF 2) han sufrido un descenso del 12,6 %.

El subsector de actividad con más peso en el total de emisiones de GEI continúa siendo el transporte (27,7 %), seguido de la industria (21,4 %), la agricultura y ganadería en su conjunto (CRF 3: 14,1 %), la generación de electricidad (10,3 %), el consumo de combustibles en los sectores Residencial, Comercial e Institucional (8,2 %), y la gestión de residuos (CRF 5: 5,1 %). Por gases, el CO2 supone un 77,6 % de las emisiones totales de GEI, seguido del metano, con un 14,3 %.

El sector de Usos de la Tierra, Cambios de Uso de la Tierra y Selvicultura (LULUCF, por sus siglas en inglés) es el único con efecto sumidero de CO2 y las absorciones computadas al mismo pueden descontarse de las emisiones brutas de gases de efecto invernadero de 271,5 millones de toneladas de CO2-eq. Las absorciones de LULUCF se han estimado en 36,6 millones de toneladas de CO2-eq (supondría un 13,5 % del total de emisiones brutas del Inventario en 2020), con un descenso de 2,6 % debido principalmente al sector forestal, que contribuye a la mayor parte de las absorciones de los gases de efecto invernadero, y en el cual se estima una disminución de las absorciones del 1,3 %.

Por tanto, las emisiones netas en el año 2020 se estiman en 234,9 millones de toneladas de CO2-eq (lo que supone una reducción de 15,2 % respecto a 2019).

Variaciones interanuales por sectores entre 2020 y 2019

  • Transporte (27,7 % de las emisiones totales nacionales): dentro del sector Energía, es el subsector que más disminuye sus emisiones en términos absolutos (y un 17,6 % en términos relativos), consecuencia principalmente de la bajada de las emisiones del transporte por carretera (que por sí solo supone el 25,6 % del total de las emisiones de GEI del Inventario), el cual experimenta una reducción interanual de 17,6 %, con un descenso en el consumo de gasolina y diésel del 21 % y 16,7 % respectivamente. Las emisiones del transporte aéreo nacional, aunque solo supusieron un 0,6 % del total del Inventario en 2020, han descendido un 48,3 % respecto al año anterior.
  • Industria (21,4 % de las emisiones totales nacionales): las emisiones se han visto reducidas un 11,4 %, incluyendo tanto las procedentes del consumo de combustibles (que disminuyen un 10,8 %) como las emisiones procedentes de los propios procesos industriales (12,6 %). Destacan descensos en los sectores de la metalurgia (con un descenso de emisiones de la producción de aluminio secundario del 67,4 %, del 24 % en la producción o transformación de metales no férreos y del 20,8 % en la producción de acero) y de los minerales no metálicos (las emisiones ETS del sector del cemento disminuyen un 12,7 %).
  • Generación eléctrica (10,3 % de las emisiones totales nacionales): se ha experimentado una caída de la generación eléctrica del 3,6 %2, y un descenso en las emisiones de GEI asociadas a ella del 34,9 %. Al descenso generalizado del consumo energético se ha unido un incremento de la generación de origen renovable del 12,9 % (la solar fotovoltaica ha incrementado su producción un 65,2 % respecto al año anterior; en un año normal en cuanto a precipitaciones también ha aumentado la producción hidráulica, un 23,8 % respecto a un año anterior seco, y la generación eólica ha aumentado un 1,2 % respecto a 2019). En cuanto a las fuentes de energía no renovable, continúa la reducción en el uso del carbón, con una bajada del 60,4 % en su uso en la producción eléctrica respecto a 2019. La generación eléctrica extrapeninsular con fuel/gas ha disminuido un 26,4 % respecto al año anterior. La producción eléctrica en centrales de ciclo combinado (menos intensiva en la producción de CO2 que las anteriores, pero que había subido en 2019 como resultado de la sustitución del carbón) también desciende un 20,3 % respecto al año anterior.
  • Agricultura (14,1 % de las emisiones totales nacionales): las emisiones aumentan un 1,2 % respecto al año anterior; principalmente como consecuencia del ligero crecimiento de las cabañas ganaderas, responsables del 64,8 % de las emisiones de este sector, que vieron aumentadas sus emisiones en un 0,8 % debido a las procedentes de la gestión de estiércol (2,0 %) y, en menor medida, a las procedentes de la fermentación entérica (0,2 %). También influyó en el aumento de las emisiones del sector la variación en las emisiones debidas a los cultivos, que aumentaron un 2 %, fundamentalmente por el aumento de las emisiones de N2O derivadas de la gestión de suelos agrícolas (1,5 % respecto al año anterior, debido al uso de fertilizantes inorgánicos) y de emisiones de CO2 derivadas de la aplicación de urea (21 % respecto al año anterior).
  • Residencial, Comercial e institucional (RCI) (8,2 % de las emisiones totales nacionales): experimentó un 13,9 % de descenso respecto al año anterior, debido a un menor consumo de gasóleo C en un año extremadamente cálido, el segundo desde el comienzo de la serie en 1961.

Escrito por espacioanepma

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